En El Hierro, la pesca recreativa desde costa forma parte de la vida cotidiana de muchos de nuestros mayores. No es una actividad industrial ni un negocio: es salud, rutina, compañía y una forma de seguir vinculados al mar que siempre ha estado ahí.
La nueva obligación de registrar las capturas a través de una aplicación móvil impuesta por el Gobierno de España supone un problema real para muchas personas mayores. No todo el mundo dispone de un teléfono inteligente, ni tiene conocimientos digitales, ni puede asumir nuevos gastos en dispositivos, tarifas o trámites tecnológicos.
Obligar a una persona jubilada a descargarse una app, registrarse, geolocalizarse y declarar digitalmente si ha cogido una vieja, un sargo o si vuelve a casa sin pesca no es modernizar. Para muchos vecinos de El Hierro, esta medida supone, en la práctica, dejar de pescar.
Esta imposición crea una brecha digital injusta, que expulsa del mar a quienes siempre lo han respetado y cuidado. No se puede legislar desde despachos lejanos sin conocer la realidad social y demográfica de una isla como la nuestra.
Por este motivo, el senador herreño Javier Armas llevará este asunto al Senado, para exigir al Gobierno de España alternativas no digitales y excepciones que garanticen que nuestros mayores no queden excluidos de una actividad que forma parte de nuestra identidad.
Modernizar no puede significar excluir. Respetar a nuestros mayores es respetar El Hierro.



